José
Luis Camacho Acevedo
Una ocasión
estando de visita en Roma con mi amigo Bruno Franchesquetti, director de la
sección de negocios del diario Il Tempo, señalado en la jerga política como
un periódico de la derecha, conocí a un descendiente del ayudante del famoso
juez Giovanni Salvatore Falcone, personaje que igualmente importante en esa
etapa de combate a la mafia siciliana, Paolo Borsellino, quien a su vez también
fue ultimado por la mencionada mafia siciliana.
El descendiente de Borsellino recordaba que, en su
infancia, a principios de los años noventa, supo del asesinato de escandaloso
evento del crimen cometido contra el juez Falconi.
Como pocos años más tarde vivió el trauma del asesinato
de su padre.
Nos dijo
lacónicamente que el tema era el dinero que generaba con su violencia la mafia
siciliana.
Hoy en México
hay confusas versiones sobre la identidad de Miguel Ángel Solano Ruíz, apodado
el Capitán Sol; pero nadie ha negado que tuvo vínculos con el poder para
introducir el huachicol fiscal, y que tenía comunicación con los hermanos Jorge
y Luis Alberto Olán Aparicio, que han sido señalados como socios o amigos muy
cercanos de Andy López Beltrán.
Y para sorpresa
de absolutamente nadie, los mencionados capos capturados como el Capitán Sol o
el Tanque, van a “revelar” quienes son los narcopolíticos mexicanos que los
medios de comunicación y, sobre todo, las redes sociales, han convertido en las
tendencias.
¿Qué más pueden
decir El Mayo, o el Capitán Sol, o el Tanque de los nexos de los hermanos
Amílcar Olán con los hijos del expresidente López Obrador, algo que ya es una
verdad por demás divulgada?
Las noticias
amarillistas que consume la sociedad mexicana, misma que conforma sus
escenarios sobre la naturaleza de la corrupción en los ámbitos públicos y
privados son, como decía el maestro Carlos Monsiváis, mexicanos analfabetas por
fatalidad, no por alguna circunstancia de las formas de vivir en esa pobreza
extrema.
Mientras que la
riqueza ostentosa de narcopolíticos, personajes que son analfabetas por
convicción, son tendencias noticiosas.
Así desplazan de
la capacidad de organización y protesta de los mexicanos.
Una organización
social capaz de manifestarse por los problemas que tiene la economía nacional o
la vigencia del marginalismo (que es la extrema pobreza en la que los
habitantes de esas zonas comen carne solo una vez a la semana y la mayoría vive
en casas con pisos de tierra) capturando la atención de grandes públicos y funcionando
así como distractivos de la grave realidad nacional.
Si Lula pierde
en el Balotaje que viene dentro de tres semanas en Brasil, será una
manifestación de una sociedad que está harta de la corrupción oficial y de sus
políticas asistenciales que, si ya no se puede hablar de ideologías, son una
muestra de un rechazo al populismo.
¿Cuál es la
diferencia de objetivos delictuosos que pueden tener el Cartel Jalisco Nueva
Generación con la organización criminal sudamericana El Tren de Aragua, que
presuntamente infiltró las elecciones brasileñas?
El Tren de
Aragua creció al amparo de Nicolás Maduro.
El CJNG o el
cartel de Sinaloa o la organización del Tanque son los verdaderos objetivos a
exterminar por el gobierno de Estados Unidos dada su connotación de terroristas
tal y como lo hizo con Maduro.
En México el ex
presidente López Obrador dijo:
“En su nuevo
libro titulado Pueblo, el expresidente Andrés
Manuel López Obrador criticó el gobierno de Estados Unidos, al que acusó de
un acto “dogmático y canallesco” tras la revocación de la visa de su hijo, Andrés
Manuel López Beltrán.
El
exmandatario señaló directamente al Secretario de Estado norteamericano, Marco
Rubio, por avalar la medida contra su hijo “sin ningún motivo o razón”.
Cuidado con esas
expresiones que vienen más del hígado que del cerebro.
Marco
Rubio es un político que sabe bien contra quién debe luchar.
Y en
México sus estrategias de combate a los terroristas ya empiezan a verse.
Ni en Brasil ni
en México los políticos están siendo una señal mejorar su gobernanza.
El
Capitán Sol burló al fisco mexicano cerca de 900 millones de pesos a través de
la empresa Portacelis Gas and Oil.
¿Quiénes
son los beneficiarios de esas fabulosas ganancias?
Hoy en
la arena política mexicana la lucha no es ideológica, es una lucha por el
dinero.

