José Luis Camacho Acevedo
1.- No cabe duda que el señor Manuel
Velasco no es de los más acertados promotores de políticos que están en la
Ligas Mayores.
Velasco, en medio de una entrevista
de banqueta en la que se le vio, digamos que nervioso por decir que muy aturdido,
a la pregunta expresa del porqué el partido Verde habría considerado al
secretario de seguridad, Omar García Harfuch, como su precandidato a presidente
de la república, para los todavía muy lejanos comicios para elegir al sucesor
de Claudia Sheinbaum, que habrán de celebrarse en el año 2030, era por su
popularidad.
El atorrante de Manuel Velasco,
“ilustró” la popularidad de García Harfuch comparándola nada menos que con la
de ¡Pedro Infante¡
De inmediato, aprovechando su visita
a comisiones de la cámara de diputados, el titular de seguridad ciudadana se
desmarcó del imprudente dicho del ex gobernador chiapaneco diciendo que él era
un funcionario con una agenda de trabajo muy cargada y además peligrosa y que
NO TENÍA NINGUNA AGENDA PARALELA.
Para los efectos de la forma de
pensar tan peculiar que tiene la raza, a los creadores de imagen de García
Harfuch les representará una misión imposible el quitar del imaginario
colectivo que su jefe ya no será conocido como el Bat Man, sino que en adelante
será el Pedro Infante de la sucesión presidencial adelantada.
En la historia de las más recientes
sucesiones presidenciales no hay un caso de las dimensiones negativas como el
cometido por Manuel Velasco.
Se recuerda que, de una manera
críptica, el entonces presidente Adolfo Ruíz Cortines, cuando fue inquirido
sobre quién podría ser su sucesor, se vivía la época de los “tapados” el
mandatario dio una pista que se hizo famosa cuando respondió: “El Tapado fuma
Elegantes”.
De los precandidatos de aquella época
era muy conocido que el secretario del trabajo, Adolfo López Mateos, era el
único que efectivamente era fumador de esa conocida marca de cigarros, que por
cierto los Elegantes no eran cigarros de “carita” sino más bien de los
económicos.
Ni Gustavo Díaz Ordaz, como tampoco
Luis Echeverría o José López Portillo tuvieron un destapador del talante de
Manuel Velasco.
Y menos Miguel de la Madrid, Carlos
Salinas, Luis Donaldo Colosio o Ernesto Zedillo, fueron pasto de la muy
hiriente ironía popular por ser comparados de la manera que realizó Velasco de
García Harfuch al llamarle, por su popularidad, algo así como el nuevo Pedro
Infante.
Conclusión:
Algo muy imaginativo tendrán qué
hacer los encargados de la imagen de Omar García Hatfuch para que, por una
buena temporada, se le conocerá como el Pedro Infante de la sucesión
adelantada.
2.- LOS SICARIOS DE JOSÉ SOBREVILLA Y
JUAN AYÓN.
Mañana habrá una nueva presentación
del libro escrito por José Sobrevilla y Juan Ayón, titulado El Sicariato
Informativo.
Sicariato
Informativo revela cómo las redes sociales, los algoritmos y la
inteligencia artificial se han convertido en armas silenciosas para moldear la
opinión pública.
A través de investigaciones y ejemplos claros, este libro expone las
estrategias de desinformación, propaganda
y campañas negras que utilizan memes,
bots y contenidos virales para trivializar debates políticos, económicos y
sociales, y para desacreditar a quienes cuestionan el poder.
Detrás de estas operaciones están grupos con recursos económicos y tecnológicos
que, desde el anonimato, financian
estructuras digitales que promueven discursos polarizantes, clasistas y
discriminatorios.
Este texto invita al lector a desarrollar una lectura
crítica de la información en Internet, a reconocer las señales de manipulación y a recuperar herramientas para
proteger la democracia y la convivencia social.

