La Asociación Mexicana de Vacunología (AMV) entregó al
Gobierno de México un documento de recomendaciones basado en evidencia
científica para fortalecer la estrategia nacional de prevención y control
del dengue, que propone incorporar la vacunación como una herramienta
complementaria al control vectorial en zonas de alta transmisión
Durante 2024 México registró el mayor brote, jamás
observado, de dengue documentado en su historia, con más de 125 mil casos
confirmados y 478 defunciones. El país enfrenta hoy un escenario con los cuatro
serotipos del virus circulando simultáneamente (hiperendemicidad).
El momento decisivo es ahora y la vacunación contra el
dengue es la herramienta clave, capaz de combatir la hiperendemicidad en el
país. Los expertos consideran que incorporar oportunamente la vacunación
permitiría potenciar los resultados de las actuales estrategias de control
vectorial y reducir la carga futura de la enfermedad en escenarios de alta
transmisión
La epidemia de dengue, además de crecer en magnitud,
se ha expandido a zonas donde antes no se registraba. Ahora, la seroprevalencia
en diversas regiones de México se acerca al 90%, lo que incrementa el riesgo de
formas graves de la enfermedad.
Ante este escenario de riesgo, la Asociación Mexicana de
Vacunología (AMV) hizo un llamado a las autoridades de salud (documento AQUÍ),
instituciones públicas y privadas, así como a la sociedad en general a abordar el
dengue desde un enfoque preventivo-anticipatorio incluyendo la
vacunación y dejar el enfoque reactivo.
La propuesta se presenta en un contexto en el que la Secretaría
de Salud ha reiterado que la prevención constituye uno de los ejes
prioritarios de la política sanitaria nacional y ha informado que la vacuna
tetravalente contra dengue cuenta con registro sanitario y se encuentra en
proceso de evaluación para su incorporación al Compendio Nacional de Insumos
para la Salud.
El
Dr. Benjamín Madrigal Alonso, presidente de la AMV advierte que “El dengue ya no puede
enfrentarse únicamente con estrategias reactivas. La evidencia muestra que la
vacunación puede complementar el control vectorial y fortalecer la prevención
en zonas de alta transmisión.” No actuar, incrementa la severidad de los brotes
de cada ciclo (3 a 5 años), generando una presión sobre el sistema de salud al elevar
costos de hospitalización y pérdidas económicas, dijo.
Por su parte, el Dr. Rodrigo Romero Feregrino,
coordinador general de la AMV, destaca que “México cuenta hoy con evidencia
científica, experiencia internacional y una vacuna registrada. El siguiente
paso es definir la mejor estrategia e implementarla”. La evidencia de
efectividad de la vacuna tetravalente es de 61 al 80% contra el dengue
sintomático y del 84 al 95% contra hospitalizaciones por dengue, mantiene un
perfil de seguridad favorable y puede aplicarse sin tamizaje previo.
Con base en la evidencia científica y en línea con las
estrategias del gobierno sobre prevención y el uso de vacunas, la AMV ha recomendado
en dicho documento:
·
Fomentar la aplicación de la vacuna tanto a nivel público como privado.
·
Integración
normativa: incorporar la vacunación contra el dengue en el Programa de
Vacunación Universal (PVU) y en el Plan Nacional para el Control del Dengue
y otros arbovirus.
·
Iniciar
la implementación en zonas altamente endémicas.
·
Priorizar en la
población de 6 a 11 años, utilizando esquemas escolares y servicios de
salud existentes.
·
Estrategia escalonada: comenzar con adolescentes en programas escolares antes de ampliar a
toda la población en riesgo.
·
Mantener evaluación continua de costo-efectividad y comunicación basada
en evidencia.
La Asociación Mexicana de Vacunología reitera su disposición para
colaborar técnicamente con las autoridades sanitarias en la evaluación e
implementación de estrategias de prevención sustentadas en evidencia
científica, con el objetivo de reducir la carga de enfermedad por dengue en
México.

