Por Armando Guzman
Zohran Mamdani el nuevo alcalde de la ciudad de Nueva York se autodenomina Comunista. La congresista Alexandria Ocasio-Cortez y el senador Bernie Sanders se autodenominan “socialistas”.
Los tres son la nueva corriente política en Estados Unidos que está ganando fuerza a pasos agigantados dentro del Partido Demócrata de Estados Unidos. Los tres políticos que le menciono a quien se están uniendo muchos más aspirantes al congreso federal, representan a una tendencia interna que amenaza con quebrar la élite opositora del país más orgulloso de su capitalismo.
Lo están haciendo, a la brava secuestrando a la fuerza al partido demócrata.
Los socialistas demócratas de Estados Unidos, (Democratic Socialist of America- DSA) están arrasando en las primarias del Partido Demócrata con un programa político que puede revolucionar las elecciones legislativas y estatales de noviembre.
Los estimados más optimistas creen que el discurso socializante puede darles hasta 10 congresistas en la próxima cita electoral.
Los medios estadounidenses llevan meses haciéndose eco de una tendencia que tiene atemorizado al grupo de poder "establishment" demócrata y que amenaza, a juicio del aparato del partido, sus posibilidades de desbancar a los republicanos de cara a la próxima cita con las urnas en noviembre.
En términos simples, los socialistas están tratando de secuestrar al partido demócrata para usarlo como el vehículo que los lleve al poder político nacional.
¿Qué es lo que propone este nuevo movimiento socialista estadounidense?
Los partidarios del DSA representan el ala más izquierdista dentro del panorama político del país norteamericano.
Entre sus propuestas destaca una batería de medidas sociales que recuerdan al Estado Social de Europa, pero que siendo adecuado a Estados Unidos se mezclarían con otras ideas más controvertidas para la opinión pública norteamericana.
Zohran Mamdani, el alcalde de Nueva York, es el político que más condensó el grueso de esas políticas en su campaña electoral, lo hizo:
· Prometiendo la contención de los precios de las rentas,
· Promoviendo la construcción de vivienda social por la que pague el gobierno
· Aumentado los impuestos a los ricos,
· Creando una red de supermercados públicos
· Y entre muchas cosas más abaratando y expandiendo el transporte público, la educación universitaria y vocacional y el cuidado infantil.
La ciudad de Nueva York a principios del 2027 abrirá el primer supermercado de la ciudad con descuentos de 30% y más. Lo que Mamdani no dice es que el 30% no es resultado de mejor negociación de precios con los proveedores, sino un subsidio abierto de la ciudad, por el que sus habitantes pagarían de una manera o de otra tarde o temprano.
La descentralización de la que hablan los socialistas lleva a que sus ideas se mezclen con otro tipo de políticas y corrientes como:
La supresión de las prisiones,
la eliminación de la policía migratoria (ICE),
la reducción de la jornada laboral a 32 horas—“Ojo” en un país que formalmente no tiene una legislación concreta sobre jornadas laborales
Obviamente también los socialistas prometen un férreo apoyo al sindicalismo, y a
lo que llaman la “Repartición de la riqueza estadounidense” con vistas a hacer desaparecer a las grandes corporaciones, a las que reemplazarían con nuevas empresas estatales.
Hoy se estima que los nuevos militantes socialistas en el noreste de Estados Unidos ya superan las 120.000 personas. Si usted quiere caracterizaciones le diré que la mayoría es una masa de activistas conformada en gran medida por jóvenes desencantados con el sistema político norteamericano.
El 'Tea Party' demócrata
Algunos analistas y miembros del Partido Demócrata equiparan a DSA con el Tea Party, la corriente interna que allanó el camino a Donald Trump para presentarse como candidato presidencial en 2016 y que tomó años más tarde las riendas del Partido Republicano.
Esta corriente evolucionó luego en el movimiento MAGA, acrónimo de Make America Great Again ('Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser grande').
Ambas corrientes republicanas, el Tea Party y MAGA, aunque beben en abrevaderos distintos, comparten casuísticas como:
Un marcado nacionalismo cristiano,
Una nostalgia por políticas industriales y económicas de hace varios siglos en los que las empresas privadas dejaría n de existir.
Todo con impuestos muy bajos, una mayor independencia de los estados y un estricto control fronterizo.
El DSA es una evolución de la izquierda norteamericana, con tintes que se mueven entre la socio-democracia y el comunismo.
La mayoría de sus integrantes abogan por un Gobierno Federal nuevo y fuerte,
· Que intervenga la economía,
· Reduzca las desigualdades económicas y sociales
· Que aumente sustancialmente los impuestos a los ricos
· Lance un extenso programa de políticas públicas, con educación y sanidad universales y sufragadas íntegramente por el gobierno.
En materia social, los socialistas tendrían una fuerte oposición a Israel y un mayor apoyo a otras religiones, incluida el Islam.
Los demócratas creen que el avance del DSA podría acabar monopolizando a todo el aparato del partido de manera semejante a cómo el Tea Party y Trump han eliminado las voces internas dentro del Partido Republicano.
En última instancia, creen que sólo añadirá más polarización a Estados Unidos en donde la mayoría de sus ciudadanos piensan que habrá una guerra civil en los próximos años.

