Puebla comienza a jugar un papel estratégico en la ruta rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. La capital poblana será sede de partidos internacionales de alto perfil, entre ellos un compromiso de preparación de la Selección Mexicana y un atractivo choque entre Selección de España y Selección de Perú, en una apuesta que busca acercar futbol de élite a la ciudadanía y activar la economía local.
La confirmación fue hecha por Roberto Ruiz Esparza, “El Capi”, durante una entrevista en Los Profesionales del Deporte, donde detalló que estos encuentros forman parte de una estrategia impulsada por el gobierno estatal para colocar nuevamente a Puebla dentro del circuito internacional del deporte.
El primero de esos compromisos será el partido de preparación entre México y Selección de Ghana, programado para el 22 de mayo, como parte de la fase final de preparación del equipo dirigido por Javier Aguirre antes del debut mundialista del próximo 11 de junio.
El escenario será el histórico Estadio Cuauhtémoc, inmueble inaugurado en 1968, con capacidad para más de 51 mil espectadores, y uno de los pocos estadios mexicanos que han sido sede de dos Copas del Mundo, en 1970 y 1986.
Además, Puebla albergará el duelo internacional entre España y Perú, un partido que reforzará el calendario deportivo de la entidad y devolverá al Cuauhtémoc la etiqueta de escaparate internacional.
“El gobernador hizo un gran trabajo para que vinieran estos dos partidos a Puebla y entregárselos a la gente, a quien quiera verlos, a quien los pueda tener cerca y que no tienen la posibilidad de ir al Mundial”, señaló Ruiz Esparza.
Detrás de la iniciativa se encuentra el gobierno encabezado por Alejandro Armenta, quien ha planteado el deporte como una política pública vinculada al desarrollo social, la infraestructura y la generación de oportunidades para nuevas generaciones.
Ruiz Esparza subrayó que la visión va más allá de los partidos de exhibición o de selecciones. La intención, explicó, es fortalecer la cultura deportiva en el estado, impulsar la formación de talento local y consolidar infraestructura capaz de recibir competencias nacionales e internacionales.
A semanas del inicio del Mundial 2026, Puebla no será sede oficial del torneo, pero con estos encuentros empieza a jugar su propio partido dentro del ambiente mundialista, devolviendo al Cuauhtémoc parte del protagonismo internacional que lo convirtió en un escenario histórico del futbol mexicano.

