“De un monumento a la corrupción a una escuela para los habitantes de Tlalpan”, así presentó la presidenta Claudia Sheinbaum la recuperación de la mansión de Arturo Durazo, conocido como ‘El Negro’, para convertirla en una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos.
El predio, con una extensión de 6 hectáreas, pertenecía al exjefe de la Policía capitalina, Arturo Durazo, y contaba con amenidades que muy pocos inmuebles con las mismas características tenían en la Ciudad de México: discoteca, hemiciclo, helipuerto, caballerizas, plaza de toros, galgódromo, casino, entre otras.
Ahora, la mansión de ‘El Negro’ se utilizará como salones y espacios para los jóvenes que decidan estudiar en la Universidad Nacional Rosario Castellanos a partir del próximo ciclo escolar 2027, de acuerdo con las autoridades.

