logo
header-add

La CDMX en crisis

por José Luis Camacho
03-09-2026

Comparte en

Por José Luis Camacho

Uno de los problemas más grandes de México, son los políticos que quieren gobernar un país antes de demostrar que pueden gobernar una ciudad, lo cual parece ser uno de los dilemas que hoy enfrenta Clara Brugada.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México aparece ya en las conversaciones políticas como uno de los nombres que buscan posicionarse rumbo a la sucesión presidencial. El problema es que mientras algunos comienzan a pensar en el 2030, millones de capitalinos están pensando en cómo llegar a su trabajo sin quedar atrapados por una inundación o por una falla del Metro.

Las Contradicciones de Brugada 

Brugada puede tener aspiraciones presidenciales así como construir acuerdos, sumar grupos y buscar respaldos dentro de Morena. Incluso se sabe que ella cuenta con la cercanía de personajes con peso político, como los hermanos Bartlett, pero ninguna alianza política puede sustituir una pregunta elemental: ¿qué resultados está entregando su gobierno?

La Ciudad de México no es una plataforma electoral. Es una ciudad de casi nueve millones de habitantes que todos los días pone a prueba la capacidad de su gobierno.

Los resultados respecto a dicha capacidad son mucho menos de lo esperable, rozando tal vez lo deficiente. El Metro se detiene, los usuarios sufren sus retrasos y fallas, mientras las pantallas del mismo presentan videos de Adrián Rubalcava y  Clara Brugada con unas brillantes sonrisas en medio de un panorama decadente. 

Y cuando llegan las lluvias, aparece otro capítulo de esta crisis. Las inundaciones vuelven a exhibir la fragilidad de la infraestructura hidráulica. Calles anegadas, automóviles varados, tráfico colapsado y ciudadanos enfrentando las consecuencias de problemas que, año tras año, parecen sorprender a las autoridades como si la temporada de lluvias fuera un fenómeno inesperado.

Pero el problema no es la lluvia, sino una ciudad que necesita mantenimiento, prevención e infraestructura; una ciudad que no puede darse el lujo de administrar sus emergencias como si fueran inevitables.

Y mientras la administración de Clara Brugada debería estar concentrada en resolver los problemas de la capital, ella comienza a moverse en el tablero de la sucesión presidencial como si sus “logros” fueran suficientes para eso.

¿Primero la ciudad o primero la candidatura?

Aspirar a la Presidencia implica mucho más que tener padrinos, aliados y capacidad política. Implica poder mostrar una gestión que pueda presentarse ante todo el país como un modelo.

¿Dónde está ese modelo? ¿En un Metro que constantemente enfrenta problemas? ¿En las calles que se convierten en zonas de riesgo cada temporada de lluvias? ¿En los servicios públicos que los ciudadanos tienen que padecer antes de recibir?

La política mexicana suele tener una memoria muy corta. Tenemos funcionarios que pueden pasar de denuncias por corrupción al pintar de morado y repintar después de amarillo la ciudad, a aparecer como parte de un proyecto presidencial en cuestión de meses.

Lo que se le olvida a Clara, es que las personas sí recuerdan cuando una autoridad les dice que todo está bajo control mientras ellos están atrapados en el tráfico, en una estación o tratando de sacar el agua de sus casas.

Por eso, Brugada tiene una oportunidad que no debería desperdiciar: demostrar que su proyecto político no está construido únicamente sobre alianzas internas, sino sobre resultados… Si no puede convencer a los capitalinos de que su gobierno está resolviendo los problemas de la ciudad, será difícil convencer al resto del país de que está preparada para resolver los problemas de México.

Por eso, la pregunta obligada es: 

¿Qué ofrece Clara Brugada, como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, para aspirar a la Presidencia de la República?

Porque para llegar a Palacio Nacional primero hay que demostrar que se puede gobernar una ciudad… Y hoy, la Ciudad de México tiene demasiados problemas como para que su jefa de Gobierno esté pensando solamente en el siguiente cargo.