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Iztacalco restringe ingreso de mascotas en la Magdalena Mixhuca y abre un frente con usuarios del espacio público

por Gamboa C. Alejandro
07-05-2026

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a decisión de prohibir el acceso de animales de compañía en la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca ha generado inconformidad entre usuarios habituales del complejo, uno de los espacios públicos más utilizados en el oriente de la capital. La medida fue formalizada en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, publicada el 30 de abril, donde se establecen nuevos reglamentos internos para diversas alcaldías, entre ellas Iztacalco.

Dentro de las disposiciones emitidas por la administración encabezada por Lourdes Paz, se incluyen nueve prohibiciones para el uso de las instalaciones, entre las que destaca la restricción al ingreso de mascotas. La Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca, uno de los espacios más amplios para la práctica deportiva y recreativa en la capital, queda así sujeta a un nuevo esquema de uso que modifica dinámicas habituales de convivencia.

La medida ocurre en un contexto político particular. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha reiterado en distintos espacios su intención de posicionar a la capital como un referente en bienestar animal. La restricción en un espacio público de alta afluencia introduce una contradicción que ha sido señalada por usuarios.

Fernanda López, quien acude regularmente a la Magdalena Mixhuca acompañada de sus tres perros, cuestiona el sentido de la decisión y su impacto en la vida cotidiana de los vecinos. “Ojalá que este mensaje sí llegue a las autoridades, que podamos establecer una mesa de diálogo de escucha activa en donde atiendan nuestras necesidades”, señala. Para ella, el problema no se limita a la presencia de mascotas, sino a un proceso más amplio sobre el uso del espacio público. “Estos espacios lamentablemente se están privatizando… nos están despojando poco a poco de estos espacios destinados a realizar actividades al aire libre”.

El argumento introduce una dimensión relevante en la discusión: el control y acceso a espacios públicos en zonas de alta densidad urbana. La Magdalena Mixhuca no es solo un complejo deportivo; funciona como área de esparcimiento para miles de personas que no cuentan con alternativas similares en la zona.

Hasta ahora, las autoridades de la alcaldía no han detallado los criterios técnicos o sanitarios que sustentan la prohibición. Tampoco se ha informado si existen planes para habilitar áreas específicas para mascotas, como ocurre en otros parques de la ciudad.

La ausencia de comunicación institucional ha abierto un espacio de incertidumbre entre los usuarios, que piden una revisión de la medida o, al menos, la apertura de mesas de diálogo. El conflicto no radica únicamente en la restricción, sino en la forma en que se implementa: sin socialización previa y sin mecanismos visibles de participación ciudadana.

El caso de la Magdalena Mixhuca se suma a una discusión más amplia sobre el uso, regulación y acceso a los espacios públicos en la Ciudad de México. La tensión entre ordenamiento, seguridad, mantenimiento y convivencia ciudadana continúa siendo uno de los puntos más complejos en la gestión urbana.

Por ahora, la prohibición ya está en vigor. Lo que sigue es la respuesta institucional ante una inconformidad que, más allá de las mascotas, pone en el centro el modelo de gestión del espacio público en la capital.