La actriz Elsa Aguirre, una de las figuras más representativas de la Época de Oro del cine mexicano, falleció a los 95 años, informó la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI). Su muerte pone fin a la trayectoria de una de las últimas grandes estrellas de una generación que marcó la historia de la cinematografía nacional.
En un comunicado, la ANDI destacó a Aguirre como una intérprete emblemática, reconocida tanto por su talento actoral como por la presencia y elegancia que la convirtieron en uno de los rostros más recordados de la pantalla mexicana.
Nacida el 25 de septiembre de 1930 en Chihuahua, llegó a la Ciudad de México en 1945. Su carrera comenzó tras participar en un concurso de belleza que le abrió las puertas del cine con El sexo fuerte y El pasajero diez mil, ambas estrenadas en 1946.
Durante la década de los cincuenta consolidó una destacada filmografía con títulos como Lluvia roja, Una mujer decente, La estatua de carne, Cuatro noches contigo, Cantando nace el amor y La perversa, compartiendo créditos con varias de las grandes figuras del cine nacional.
Con el paso de los años orientó su carrera hacia el teatro y la televisión, mientras desarrolló un profundo interés por el yoga y la filosofía oriental, prácticas que, según afirmaba, contribuyeron a su bienestar y longevidad.
Su legado fue reconocido con importantes distinciones, entre ellas el Ariel de Oro de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas por su trayectoria artística y la Presea Ángel de la Independencia.
En una entrevista concedida en 2025, Elsa Aguirre resumió con sencillez la filosofía que marcó su vida y carrera: "Ni en mi imaginación pensé en ser artista de cine, ni famosa o tener dinero. Mi palabra interna era volar. No actuaba, vivía todo aquello".
Con su fallecimiento desaparece una de las últimas protagonistas de la época más brillante del cine mexicano, cuyo trabajo permanece como parte fundamental del patrimonio cultural y cinematográfico del país.

