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Después del fútbol, la realidad de la Ciudad de México

por Karla Pulido
08-07-2026

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Terminó la Copa Oro y México no logró avanzar a la siguiente ronda. Con ello también comienza a desvanecerse esa euforia colectiva que durante días dominó las conversaciones, las redes sociales y los titulares.

Pero mientras el balón rodaba, la realidad nunca se detuvo.

La Ciudad de México sigue enfrentando problemas que no conocen de tiempos extra. Las lluvias continúan provocando inundaciones que afectan a miles de familias, colapsan vialidades y evidencian que la infraestructura de la capital sigue siendo insuficiente frente a fenómenos que, año con año, dejan de ser extraordinarios para convertirse en una constante.

A ello se suma que la investigación por el asesinato de dos colaboradores cercanos a la Jefatura de Gobierno continúa abierta. Si bien recientemente fue detenido un presunto implicado, la exigencia de justicia permanece y la ciudadanía sigue esperando respuestas claras, transparencia y resultados.

Porque una cosa es celebrar el deporte y otra muy distinta permitir que la emoción colectiva desplace la discusión sobre los temas que realmente impactan la vida diaria de millones de personas.

El fútbol une, emociona y genera identidad. Nadie pone eso en duda. Sin embargo, los partidos duran noventa minutos; las responsabilidades de gobierno son permanentes.

Ahora que terminó la fiebre futbolera, es momento de volver la mirada hacia lo verdaderamente importante. La Ciudad de México necesita soluciones, no distractores. Necesita obras que funcionen, calles que no se inunden, instituciones que garanticen seguridad y autoridades capaces de responder a los problemas cotidianos.

Porque los campeonatos se celebran cuando llegan… pero la obligación de gobernar nunca entra al descanso.