La soberbia y la inexperiencia de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, frustraron y no permitieron los acuerdos para la reforma electoral y “su tono no es el de alguien con el que se te antoje platicar más tiempo”, admitió Carlos Puente Salas, miembro de la dirigencia nacional del Partido Verde y coordinador del partido en la Cámara de Diputados.
En entrevista con El Financiero, reveló que, “por ejemplo, en una de las mesas de trabajo para la reforma electoral, Luisa Alcalde, con esa frase que dijo de ‘¿y ustedes qué se creen?’, cuando cuestionó que el PT propuso hacer cambios a la reforma electoral de la presidenta, ella mostró que tiene unas formas un poquito menos amigables; es un poco ruda”.
Reveló que “empezaron las reuniones primero con Pablo Gómez, luego entró la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y ahí fue donde quiso entrar Luisa Alcalde, pero se polarizó feo todo y ya no se logró avanzar”.
“Su intervención no fue ni siquiera cercana al éxito”, porque, afirmó, “son las formas; no sé si fue su juventud, su inexperiencia, la soberbia, las maneras, pero su actuación sí fue incómoda para todos”, reprochó.
“Que llegue Citlalli Hernández para la construcción y seguimiento de las alianzas con los aliados es un privilegio, lo vemos muy bien. Porque el ambiente ya estaba todo un poco trastocado”, afirmó.
“Y algo muy importante: Citlalli no trae intereses y refresca el ambiente. Ella va ayudar en las coaliciones y en las candidaturas y eso sí refresca, porque se trata de un proceso que no es nada sencillo, se cruzan muchos intereses”, reconoció.

