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Vacunas

por Redacción
20-01-2021

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Mauricio Valdes

 

Las vacunas son evidencia de la mundialización. Surgieron para responder al reto de la muerte colectiva. Los primeros esfuerzos datan del Siglo XIV, cuando se tiene registro del fallecimiento de un tercio de la población europea, por la llamada peste negra, viruela o “variola”, traída a la Nueva España durante la conquista, que afectó fatalmente a mucha de la población nativa, aquí denominada “hueyzahuatl”, factor determinante para la conquista. Hasta finales del siglo XVIII la vacunación llegó a la Ciudad de México.

 

Desde los ensayos del inglés Edward Jenner, llamado el “padre de la inmunología” por impulsar la posibilidad de erradicar la enfermedad que mataba a miles de personas, se le reconoció como uno de los principales avances de la medicina. Ocupan también lugar histórico por sus aportaciones Robert Koch, considerado padre de la microbiología, quien gracias a sus descubrimientos se logró identificar y combatir a los organismos responsables de la difteria, la neumonía, la gonorrea, la lepra, el tétano y la sífilis, entre otras. Así como George Miller Sternberg y Louis Pasteur. Ahora Katalin Karikó a quien se debe la investigación de las nuevas vacunas para el COVID-19.

 

Hoy se enfrenta al desafío del coronavirus, que arrasa todos los días en la mayor parte del mundo, se registren o no los contagiados, los fallecidos, y aunque parezca menos relevante, los afortunadamente recuperados, cifra nada despreciable, mucho mayor que los fallecidos. La historia nos alienta. La ciencia siempre ha derrotado a los virus y bacterias. Los daños que deja el coronavirus es creciente y mayúsculo.

 

Persiste la controversia sobre la seguridad de las vacunas, su tecnología, su eficacia, su duración, su costo, sus efectos y riesgos, así como el suministro de una o dos dosis, la difusión veraz de sus resultados, y como siempre los países favorecidos, frente a los olvidados. Todos con la esperanza de que llegue pronto.

 

Me quedo con la duda si en México, nuestros científicos han sido alentados y apoyados para la investigación respecto de una vacuna mexicana. Porque en muchos países se difunden esfuerzos. Recientemente leí la entrevista del prestigiado virólogo Luis Enjuanes del Centro Nacional de Biotecnología de España, que anuncia podría tener una vacuna intranasal, que es por donde entra el contagio, para finales de este año, quien apunta será una de las vacunas más potentes, porque con una dosis sería suficiente para la inmunidad más duradera que las conocidas. Reconoce que cada una de las vacunas tiene ventajas y desventajas, porque todas siempre serán perfectibles.

 

Pandemias han existido y lamentablemente seguirán, afortunadamente los científicos han existido y existirán para combatirlas. Esperemos que en México les demos el reconocimiento y apoyo indispensable para que cumplan con su misión. ¿Alguna novedad CONACYT?