El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, sostuvieron una llamada el lunes en la que abordaron temas de la agenda bilateral, aunque las versiones difundidas por el gobierno estadounidense y el mexicano muestran diferencias, particularmente en materia de seguridad y combate a los cárteles.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó en una publicación en X que Velasco sostuvo una “cordial y respetuosa llamada de trabajo” con Rubio, durante la cual dialogaron sobre la relación entre México y Estados Unidos.
Según la cancillería mexicana, ambos funcionarios “refrendaron su interés por mantener la buena cooperación en temas prioritarios de la agenda bilateral incluyendo seguridad, migración y comercio”.El pasado martes, Sheinbaum pidió al embajador Johnson respetar los asuntos internos de México, luego de los mensajes difundidos por el embajador sobre la lucha contra el narcotráfico.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó formalmente que los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, hayan recibido un permiso especial de ingreso a territorio estadounidense conocido como ‘parole’ por Beneficio Público Significativo.
La aclaración se produjo después de reportes periodísticos que afirmaban que ambos mandatarios estatales habrían perdido sus visas y recibido simultáneamente ese permiso migratorio especial.
De acuerdo con información publicada por el periodista Jesús García en el diario La Opinión, el DHS respondió que “Francisco Alfonso Durazo Montaño y Américo Villareal Anaya no han sido” beneficiados con dicho mecanismo, tras revisar los registros de las agencias federales facultadas para otorgarlo. Tanto Durazo como Villarreal han negado públicamente que sus visas estadounidenses hayan sido canceladas.

