La disputa por el control del sur de Sinaloa convirtió a los hermanos Martínez Larios en una de las estructuras con mayor influencia dentro de la facción de Los Chapitos.
Desde 2016, tras la captura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, el grupo asumió un papel relevante en la reorganización del Cártel de Sinaloa en los municipios Rosario y Concordia, donde las autoridades los ubican como operadores de confianza.
La disputa por el control del sur de Sinaloa convirtió a los hermanos Martínez Larios en una de las estructuras con mayor influencia dentro de la facción de Los Chapitos.
El clan está conformado por Óscar Luciano Martínez Larios, ‘El Casco 81’; Gabriel Nicolás Martínez Larios, ‘El Gabito’; Eduardo Jonathan Martínez Larios, ‘El Owen’, y José Luis Martínez Larios, ‘El Monstruo’, todos originarios de Guadalajara, Jalisco.
De acuerdo con reportes de inteligencia, los cuatro se incorporaron a la estructura de Los Chapitos durante la recomposición interna del grupo criminal y participaron en la disputa por el control del sur de Sinaloa. Con el paso de los años, consolidaron presencia en Rosario, Concordia y comunidades serranas.

