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Cruz Azul conquista la décima estrella y desata la fiesta en Ciudad Universitaria

por Gamboa C. Alejandro
25-05-2026

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Cruz Azul conquista la décima estrella y desata la fiesta en Ciudad Universitaria

Cruz Azul volvió a tocar la gloria. La Máquina se proclamó campeona del futbol mexicano al derrotar 2-1 a Pumas en una vibrante final disputada en el Estadio Olímpico Universitario, donde los celestes bordaron la décima estrella en su escudo y pusieron fin a años de frustraciones, críticas y finales dolorosas.

El silbatazo final desató la euforia. En la cabecera visitante, cientos de aficionados celestes gritaron entre lágrimas, abrazos y desahogo. No era sólo una celebración; era también la descarga emocional de una afición marcada por años de derrotas y por el estigma de ser señalada como “perdedora”. Esta vez, el futbol decidió darle revancha a La Máquina.

En el centro del festejo apareció Joel Huiqui, sonriente, acariciando el trofeo y celebrando el campeonato con el equipo al que condujo a la gloria desde el banquillo. A su lado, el capitán Carlos Rodríguez levantó la copa ante una marea azul que convirtió el estadio universitario en escenario de consagración celeste.

La conquista tuvo un sabor especial para Cruz Azul. No sólo por alcanzar la ansiada décima estrella, sino porque el equipo mostró el sello competitivo que lo acompañó durante el torneo: intensidad, solidaridad, entrega y una convicción que nunca se quebró, incluso cuando el título parecía complicarse.

Una final intensa y con emociones

En la cancha, Pumas y Cruz Azul ofrecieron una final vibrante, con dos equipos de estilos distintos, pero dirigidos por entrenadores formados en las fuerzas básicas de sus respectivos clubes.

Los universitarios pegaron primero al minuto 30, cuando el paraguayo Robert Morales remató cruzado dentro del área para vencer a Kevin Mier, desatando la euforia en Ciudad Universitaria.

Pumas resistió con orden y contó con una destacada actuación de Keylor Navas, quien sostuvo a los auriazules con varias atajadas decisivas, incluyendo intervenciones clave ante disparos de Rodolfo Rotondi.

Cruz Azul, además, tuvo que sobreponerse a la lesión de José Paradela, uno de sus hombres creativos, mientras Gabriel “Toro” Fernández intentaba mantener viva la ofensiva celeste.

Pero La Máquina nunca dejó de creer.

La décima, al fin

Pesaban los fantasmas del pasado, el empate sin goles en la ida, la presión mediática, las supersticiones y hasta la anticipada venta de camisetas de Pumas con la palabra “campeón”. Todo parecía jugar en contra.

Sin embargo, el equipo de Joel Huiqui respondió con carácter y encontró la manera de darle a Cruz Azul una nueva corona, consolidando un campeonato que la afición había convertido en obsesión.

La promesa estaba hecha y se cumplió: la décima estrella ya luce en el escudo celeste.

En una noche de emociones, futbol y desahogo colectivo, Cruz Azul volvió a demostrar que incluso después de las caídas más duras, siempre existe la posibilidad de regresar a la cima.