José Luis Camacho Acevedo
La esperada ratificación del Senado de la República de Roberto Velasco como nuevo canciller de nuestro país, fue el foro para que el lúcido funcionario expusiera dos elementos diferenciales del apoyo que esa dependencia deberá dar a la presidenta Claudia Sheinbaum, tanto en su desempeño institucional, como en la respuesta a los temas de coyuntura que están inscritos en la agenda actual de México.
En primer lugar Roberto Velasco ha dejado en claro que los temas de interés bilateral entre México y Estados Unidos como la migración, el comercio y la seguridad, se realizaran con una muy clara definición del respeto a la soberanía nacional.
Quienes dentro del gabinete presidencial sean los responsables de atender esa agenda bilateral, están obligados a plantear sus estrategias de negociación sobre la base del discurso presidencial de plena defensa de nuestra soberanía.
El punto diferencial de lo declarado por Roberto Velasco con respecto al desarrollo de las negociaciones en los temas mencionados, radica en su muy personal interpretación de lo que el discurso presidencial sobre la soberanía nacional implica, no solo en las negociaciones con el poderoso vecino del Norte, sino también en escenarios multilaterales como es el caso de la ilusoria y demasiado obsecuente con el organizador Donald Trump.
Esa mini y escenográfica reunión planteó algo que no ha podido ser llevado a la práctica desde que fue declarada:
La cumbre "Escudo de las Américas", convocada por Donald Trump en marzo de 2026 en Miami, reunió a líderes de 12 países latinoamericanos afines para formar una alianza contra el narcotráfico y reducir la influencia de China en la región. La declaración conjunta enfatizó el compromiso inquebrantable con la seguridad regional, el combate a los cárteles y la creación de una nueva dinámica de cooperación, excluyendo a México, Colombia y Brasil.
· Se centraron en el "Escudo de las Américas" como una respuesta conjunta de seguridad, seguridad fronteriza, y la lucha contra el narcoterrorismo, buscando una relación más estrecha con Washington.
· Contexto Geopolítico: La reunión buscó consolidar un bloque aliado en la región en un momento de altas tensiones geopolíticas globales y tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro.
· Ausencias Notables: No fueron invitados los líderes progresistas de las mayores economías: Brasil, México y Colombia.
La cumbre, celebrada en el club de golf de Trump en Doral, Florida, reafirmó las relaciones de seguridad entre Estados Unidos y los países firmantes de la declaración, que exhibieron sin pudor su sometimiento al poder económico de Estados Unidos.
Queda claro que ese tipo de relaciones exteriores son para Roberto Velasco, interpretando el sentir ideológico de la presidenta Sheinbaum, una actitud muy lejana al espíritu de la Doctrina Estrada.
Por otra parte en su intervención ante el pleno del senado, Roberto Velasco no eludió para nada el significado de agravio y el dolor que para el gobierno de la presidenta Sheinbaum representan las personas desaparecidas en México desde hace ya varias décadas.
Pero Velasco fue categórico al exigir que recomendaciones como la emitida por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU con respecto a los desaparecidos en nuestro país, deben ser muy precisas en los que se refiere a las categorías que el Derecho Internacional establece, por mencionar el caso más discutible, entre desaparición y desaparición forzada.
El nuevo Canciller, sin mentiras ni demagogia, dejó muy claro que su gestión estará basada en los principios del derecho internacional y el concepto de soberanía externados por Claudia Sheinbaum.

