José Luis Camacho Acevedo
Los momentos difíciles
que ha venido pasando la presidenta Claudia Sheinbaum a raíz de las constantes
declaraciones en tono de crítica, casi de regaños, del presidente de Estados
Unidos, Donald Trump, aseguran los analistas de Washington, son producto de la
“movilidad” política del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Se corrobora la
implacable sentencia que reza que en política nada es casual.
Trump organiza una cumbre
con países cuyos gobiernos le son, más que aliados, incondicionalmente
lacayescos.
Y desde ese foro cuya escenografía
parece una parafernalia del Capitán América, Trump lanza el dardo contra México
diciendo que nuestro país es el epicentro de la actividad de los carteles que
él ya ha calificado como organizaciones terroristas.
E inician revelaciones
por demás graves de cercanos a López Obrador, que exhiben un enriquecimiento
ofensivo. Todo producto de
favoritismos o de complicidades con el crimen organizado.
Cito a García Soto:
“Fue tal el
exceso para celebrar a una jovencita de nombre Mafer, que de inmediato los
videos que compartieron en redes sociales sus propios padres y sus amigos que
acudieron al evento, empezaron a generar reacciones de sorpresa, indignación y
muchas preguntas sobre el origen de la fortuna del orgulloso padre, quien
resultó ser un empresario tabasqueño, amigo del gobernador morenista, Javier
May, y contratista favorito de Pemex en este y el pasado sexenio. Juan Carlos
Guerrero Rojas es el nombre del padre de Mafer.”
Tampoco fue
casual que de pronto la SEMAR dejara conocer el dato de una investigación sobre
la actuación de Horacio Duarte como director de Aduanas en tiempos de AMLO.
Jesús López
Segura, reportero de Notiguía, cita sobre este caso:
…en esencia, una pieza incómoda
que vuelve a poner bajo reflectores a uno de los personajes más influyentes del
actual gobierno del Estado de México: Horacio
Duarte Olivares. Y lo hace con un detalle que resulta particularmente irónico, dado que el funcionario acaba de declarar en una entrevista local que jamás ha sido requerido por autoridad alguna por sus presuntos nexos con el llamado huachicol fiscal.
Según el texto publicado en Estrictamente
Personal, el paso de Duarte por la
dirección de Aduanas durante el gobierno de Andrés Manuel
López Obrador no sólo habría coincidido con uno de los
periodos más oscuros de ese organismo, sino que —de acuerdo con un documento
confidencial de la Marina— habría sido el momento en que se consolidó
una extensa red de corrupción que involucraba a civiles,
marinos y operadores vinculados al crimen organizado.
Duarte es el poder tras el trono en el gobierno del Estado de México, condición que ostenta gracias a sus ligas con AMLO.
Un ejemplo del poder de Duarte en el Estado de México es que el presidente de la JUCOPO en el congreso de ese estado, es Francisco Vázquez, fue director del centro nacional de datos aduanales.
Tampoco es casual que, en la reciente convención nacional de Morena, el senador guerrerense Félix Salgado Macedonio, dijera a quien quisiera escucharlo que él sería el candidato de Morena al gobierno de su estado gracias a la gran cercanía que tienen con AMLO tanto él, como su hija Evelyn, actual mandataria guerrerense.
La actitud de Félix, varias veces señalado por sus vínculos con el crimen organizado, es retadora al deseo de la presidenta
Sheinbaum de poner fin al nepotismo.
Por ello, los mensajes de Trump a la presidenta de México, tienen como destinatario último, al ex presidente López Obrador.
En política nada es casual.

