José Luis Camacho Acevedo
La carta de Andy, ya
naturalizada como parte del paisaje de la inoperancia que está enseñando día
tras día, la obra del lopezobradorismo en lo que se refiere a las informaciones
que debió recabar de las acciones de espionaje que realizaba Estados Unidos,
enmascaradas en su muy publicitada estrategia, de combatir a los carteles
mexicanos a los que clasificó como organizaciones terroristas.
Por ello Andy López
Beltrán NUNCA contempló un viaje a Estados Unidos cuando se desempeñaba como
secretario de organización del comité nacional de Morena.
La hoy vilipendiada Luisa
María Alcalde Luján, éste último apellido que le viene de su progenitora Bertha
Luján, luchadora izquierdista de larga trayectoria y con amplios contactos con
personajes cubanos y rusos, recibió de Mario Delgado la presidencia nacional de
Morena.
Fuentes muy bien
documentadas del papel que jugó Delgado en la campaña de Américo Villarreal en
Tamaulipas, (en 24 Horas Diario se publicaron reportes del FinCen sobre las
acciones que polizontes del PAN que incluso pretendieron formar parte de la
dirigencia estatal blanquiazul, estaban relacionados desde los tiempos del
asesinado el 22 de noviembre del 2021 en una barbería de San Pedro Garza
García, Sergio Carmona Angulo en las más intrincadas tramas del huachicol) aseguran
que TODAS esas acciones de Delgado estaban documentadas por investigaciones que
realizó Christopher Landau en los tiempos en que fungía como embajador de
Estados Unidos en nuestro país.
Delgado supo que Landau
lo había investigado ampliamente por sus presuntas relaciones con los
huachicoleros, y, muy probablemente asesorada por su experimentada madre,
Luisa María Alcalde Luján, al recibir la dirigencia de Morena de manos de Mario
Delgado, le solicitó la información respectiva.
En ese armazón del
contrabando de huachicol iniciado por Carmona, las agencias norteamericanas, apoyadas
en lo que Landau habría recabado en sus muy discretas “cenas espías” fue donde
apareció el nombre de Andrés Manuel López Beltrán.
Lo que pudo hacer Andy
con su tráfico de influencias para favorecer a las compañías que se encargaron
de llevar el balastro de pésima calidad que se utilizó en las vías del Tren
Maya, fue cosa menor para Estados Unidos comparada con los miles de millones de
dólares que ha producido la industria del huachicol.
En cuanto el nombre de
Andy apareció entre los huachicoleros, el departamento de Estado norteamericano
procedió a cancelarle la visa.
Esa decisión de Marco
Rubio y de Landau, seguramente aprobadas por el presidente Donald Trump, tuvo
como consecuencia el anuncio del jefe de la DEA, Terrance Christopher Cole,
de que vendrían por los capos del crimen organizado, incluidos los
huachicoleros, Y POR LOS POLÍTICOS O EMPRESARIOS, que les daban protección
en México.
Y esa amenaza seguramente
fue la que obligó a que en Palenque escribieran la carta de Andy protestando
por la cancelación de su visa.
Los temores del clan de
López Obrador se incrementan diariamente sin que les sirvan de nada para
apaciguarlos las manifestaciones populares.
La lumbre ya les está
llegando a los aparejos a los habitantes de Palenque.

