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Impulso desesperado por la promoción electoral anticipada

por Javier Esquivel
03-07-2026

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Anticiparse a los tiempos electorales no siempre es lo más estratégico y viable para ganar votos. El oficialismo no esperó el momento de precampaña y arrancó con casi medio año de antelación su convocatoria para registrar a los posibles aspirantes a las gubernaturas que se renovarán el 2027.


La Comisión Nacional de Elecciones de Morena denominó a estas figuras nuevamente como Coordinaciones Estatales de Comités de la Cuarta Transformación emulando lo avalado en el proceso federal del 2023 por las autoridades electorales.


La mirada omisa de los árbitros de la contienda motiva a la oposición a seguir por el mismo camino de la anticipación con tácticas similares que les permitan competir sin violar la ley y atender el anhelo profundo de sus principales cuadros 


No ver y no escuchar la agravante obliga a la autoridad electoral al análisis riguroso para distinguir y pronunciarse si se tratan de actos propios de la vida interna de los partidos políticos o de actos de promoción deliberada, aunque no se haga mención de elecciones o solicitud del voto.


Hoy no es difícil identificar que dichas acciones se tratan de actos públicos, y que los contenidos digitales y entrevistas en medios de comunicación son claros intentos de posicionamiento de personajes desesperados que aspiran a los cargos en disputa el año entrante. 


Estas actividades de difusión obligan también a las instituciones electorales a investigar si los actos de clara propaganda son susceptibles a un proceso de fiscalización en razón de origen y erogación de recursos, además de dar cabida a los mecanismos que eviten romper la equidad de la contienda como sancionar con medidas cautelares.


El anticiparse y hacer campaña electoral de la forma antigua donde se busca aumentar nivel de conocimiento de los aspirantes con respaldo del o de la presidenta del partido ya no es para nada estratégico cuando desde ahora las y los gobernadores tienen un peso muy importante para impulsar a sus preferidos y determinar quiénes serán los ungidos. 


Habrá que estar atentos de la estrategia, del veto o beneplácito presidencial. En el sexenio anterior dicho palomeo era decisivo, hoy ya es materia de negociación.


El número de participantes registrados por entidad federativa es un claro termómetro de la lucha interna dentro del oficialismo y partidos aliados. El estado que más aspirantes fue Guerrero en comparación de Colima que pareciera que hay acuerdo desde ahora de quien pueda abanderar los trabajos sucesorios a la gubernatura.


Esa forma de hacer proselitismo anticipada también pierde cualquier posibilidad de éxito en razón de que la reputación de la clase política es la piedra angular para ganar adeptos de una ciudadanía cada vez más decepcionada


Tan solo de las 277 personas registradas del oficialismo tienen retos inmediatos que vencer: Bajos índices de intención de voto y sus terribles saldos de opinión negativa.


Presentarse desde ahora ante el electorado con el discurso del obradorato y en el caso de la oposición con la narrativa de la anti cuarta transformación solo reforzarán ese sentido de rechazo.


Mientras usted lee esta columna la guerra mediática de encuestas está en pleno auge y se espera que a finales de mes de julio se intensifique. Veamos si los dos nuevos partidos ofrecen algo distinto para elegir candidatos o si se unen a esta inercia de hostigar desde ahora a la ciudadanía.


Recordemos que el impulso desesperado por figurar sin estrategia, hoy es ocurrencia.