José
Luis Camacho Acevedo
Los malabares
políticos disfrazados de un intento de reforma electoral, el Plan B
descafeinado, en realidad funcionan para la mano negra de la 4T, es decir
Andrés Manuel López Obrador, como un distractor que le permita seguir
ocultando su principal preocupación: la cual es la investigación que las
agencias de seguridad de Estados Unidos realizan sobre las ligas que tiene en
la actualidad con las principales organizaciones criminales que operan en
México.
La evidente
relación que tuvo como presidente de México López Obrador con el cartel de
Sinaloa de Joaquín El Chapo Guzmán, fue la causa de que Donald Trump
clasificara a los carteles mexicanos como organizaciones terroristas.
Ayer después de
la segunda comparecencia del ex dictador venezolano Nicolás Maduro ante la
Corte de Nueva York, no fue casual que el presidente argentino Javier Milei, quien
fue uno de los principales operadores que utilizaron los vecinos del Norte en
su cumbre antiterrorista a la que no fue invitado México, de inmediato se
pronunciara en relación a las organizaciones criminales:
“El gobierno de Javier Milei decidió declarar al Cártel
Jalisco Nueva Generación como organización terrorista, una
etiqueta que en México suele aparecer en el debate público, pero que ahora toma
forma legal en otro país de la región. La medida no significa que Argentina
vaya a perseguir al cártel en territorio mexicano ni que cambie su operación en
plazas como Jalisco, Guanajuato o Michoacán. Lo que sí hace es
colocar al CJNG en una lista que activa mecanismos
internacionales de presión, sobre todo en dinero y relaciones financieras.”
Aunque no modifica la operación del CJNG en territorio
mexicano, la medida enciende alertas entre especialistas: usar la etiqueta de
terrorismo contra cárteles podría redefinir los límites legales y políticos en la lucha contra el crimen
organizado.
Recientemente en su colaboración para AEI Noticias el
reconocido analista Armando Guzmán puso a funcionar las alertas de la CIA y el
FBI al referirse a la nacionalidad norteamericana que tiene el nuevo líder del
cartel Jalisco Nueva Generación.
Los principales medios de comunicación de Estados Unidos se
han referido a lo mencionado por Armando Guzmán de la siguiente manera:
“Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, fue un narcotraficante mexicano y líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Nació en Michoacán, México, y emigró a Estados Unidos en su juventud. A pesar de su nacionalidad mexicana, Juan Carlos Valencia González, su hijo, tiene ciudadanía estadounidense por nacimiento, lo que representa un aspecto importante en la sucesión de su liderazgo criminal.”
Los Estados Unidos tienen una agenda bien clara en lo que se
refiere a la recomposición política de Latinoamérica.
- Ya tienen a Nicolás Maduro en Nueva York en calidad de ser
un delincuente relacionado con operaciones de narcotráfico, lavado de dinero y
asesinatos.
- Cuba está en tesitura de convertirse en una reedición de lo
ocurrido en Venezuela y las gentes de Marco Rubio tienen contactos con el
aparato gubernamental de la Isla que está de acuerdo en la salida de la
presidencia del actual mandatario Díaz-Canel.
- El mensaje de Javier Milei contra el CJNG, es en realidad
una nueva y más dura advertencia al ex mandatario López Obrador de que de
ninguna manera los Estados Unidos lo han dejado de considerar un grave peligro
por sus relaciones con organizaciones criminales.
Tres mil kilómetros de frontera con México hacen del ex
presidente AMLO, una pieza de caza mayor en la agenda de Donald Trump.

