José Luis Camacho Acevedo
Por muy
especiales conductos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió
mensajes a la presidenta Claudia Sheinbaum en el sentido de que el Canciller
Juan Ramón de la Fuente era realmente un convidado de piedra en la búsqueda de
soluciones a la complicada agenda bilateral.
Trump “sugirió” a los altos mandos del gobierno mexicano que el único interlocutor confiable que tenía era el subsecretario para América del Norte Roberto Velasco. Y las sugerencias del hombre del pelo naranja fueron atendidas y ahora Roberto Velasco, un personaje que conoce como la palma de su mano los puntos críticos de la relación México-Estados Unidos, es el nuevo secretario de relaciones exteriores.
El presidente de Estados Unidos dio muestras de que hay que hacer cambios cuando los encargados de importantes dependencias no están funcionando.
La primera remoción significativa del 2026 se registró a inicios de marzo, cuando el presidente Donald Trump anunció la salida de Kristi Noem del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). También anunció la destitución de Pam Bondi como fiscal general.
Trascendió que los servicios de inteligencia de Estados Unidos, informaron a Trump y a Marco Rubio, que De la Fuente estaba más interesado en la grilla de la UNAM que en atender su delicado encargo. Y las versiones se complementan con la inconformidad del gobierno de EU acerca de la invisible actuación del embajador Esteban Moctezuma quien podría ser destituido en cualquier momento.
A Trump no le tiembla la mano para realizar cambios.
Edgar Amador y la mano negra de Ramírez de la O
La ahora famosa funcionaria de la SHCP, Florencia Franco Fernández, era una más de las herencias que le dejó al titular de Hacienda, Edgar Amador Zamora, el ex secretario Rogelio Ramírez de la O, de quien se sabe siempre estuvo más interesado en los movimientos políticos de la grilla nacional que en el comportamiento de la economía nacional desde que lo nombró López Obrador como encargado de las finanzas públicas.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha
dado muestras de su total apoyo al desempeño de Edgar Amador Zamora. El
incidente mediático de Florencia bronceando sus piernas en un balcón de Palacio
Nacional, es en realidad parte de la picaresca política nacional y nada tiene
que ver con la fortaleza, institucional y política que tiene el nacido en Monclova,
Coahuila.
Votos calientes por desaparecidos
y la CNDH
Las delirantes obsesiones de AMLO de tener en su entorno nombres
simbólicos que cualquier tipo de lucha social, fue la motivación que el ex
mandatario tuvo para impulsar a Rosario Piedra Ibarra como titular de la CNDH.
Ahora se resienten los caprichos
“históricos de AMLO” al generarse un diferendo de cifras entre la ONU y las que
le maquilla a la opinión pública Rosario Piedra.
En la ONU se han comparado listas de desaparecidos en varios países considerados como peligrosos con los que la presidenta de la CNDH en México ha dado a conocer, y es de pena ajena observar que en África existen naciones con una cifra de desaparecidos que nada tiene que ver con los que consigna alegremente doña Piedra Ibarra.
Organizaciones de buscadores (as) de desaparecidos, aseguran que la ya
cuestionada lista de Piedra Ibarra es una verdadera burla para mostrar la
penosa realidad nacional de la desaparición forzada.
Hernán Bermúdez a un paso de la extradición
Mucho nerviosismo existe entre esclarecidos integrantes de la 4T en Tabasco al circular la versión de que más temprano que tarde, el que fuera líder de la organización criminal, La Barredora, Hernán Bermúdez, podría ser extraditado a Estados Unidos acusado de la comisión de varios delitos, entre los que figura la desaparición forzada.
Hace años se dieron a conocer conversaciones que involucraban en los movimientos de contratos en las tierras del Edén, a los hijos de AMLO y a los socios de que les servían en muchos casos de prestanombres.
Hoy esas conversaciones revividas
en varios espacios como el de Raymundo Riva Palacio, se convierten en un
puntilloso indicio de que, por fin, a Donald Trump se le hará realidad su
obsesivo deseo de ver en las cortes de su país al bolivariano de Andrés Manuel
López Obrador.
Cuando el río suena es que agua
lleva, dice el refrán popular.

