El fracking amigable es la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para extraer gas natural sin dañar el medio ambiente y con ello acabar con la dependencia de México del gas importado de Estados Unidos.
“El principal problema ambiental del fracking es que utiliza mucha agua y se contamina con químicos difíciles de limpiar. Ahora hay nuevas tecnologías que utilizan componentes biodegradables”, explicó en su conferencia ‘mañanera’.
Dichos componentes son utilizados para romper las piedras y permiten que el agua se recicle e incluso es posible que sea agua salada o la que está en minas de carbón.
“Eso es lo que queremos que nos digan los expertos, los impactos que tendría, en dónde sí se podría hacer y en dónde no. Hay nuevas tecnologías y hay que estar abiertos”, añadió la mandataria.
Más de 80 organizaciones, entre ellas la Alianza mexicana contra el ‘fracking’, señalaron a la presidenta Claudia Sheinbaum que explorar una versión “sustentable” de la técnica de fracturación hidráulica para la obtención de gas “puede sonar prometedor en el discurso, pero en los hechos no existe”.
Sheinbaum defendió la apertura al uso de tecnologías de extracción de gas no convencional a través del uso del ‘fracking’, pese a haberse pronunciado en contra anteriormente, y aseguró que es una forma de “fortalecer” la soberanía energética del país con técnicas de “bajo impacto ambiental”.

