José Luis Camacho Acevedo
Son ya muchas, y la mayoría provistas de informaciones de alto calado, que comentan que la Premio Nobel de la Paz, Corina Machado, se ha dejado convencer por su círculo íntimo de que ella es la “presidenta moral de Venezuela”.
Y con ello, la figura emblemática del regreso de Venezuela a la democracia y a la apertura comercial con el mundo entero está cometiendo un grave error de cálculo político.
Directamente en declaraciones del propio mandatario norteamericano, o través de su poderoso secretario de estado Marco Rubio, ambos han externado categóricas opiniones en el sentido de que Doña Corina Machado no tiene ni las facultades políticas personales que le otorguen un liderazgo real, ni tampoco tiene los apoyos internos de los altos niveles de la transición en su país, como para creerse de verdad ese cuento de que ella es “la presidenta moral de la llamada república bolivariana de Venezuela”.
Lo cierto es que la consideración anterior, completamente cierta es irrefutable en los términos más crudos de la real politik.
Lo que ocurre en Venezuela es un movimiento de mucha trascendencia en la conformación de los equilibrios de fuerzas militares, económicas y políticas del mundo.
¿Cuánto pesa o vale en ese contexto la puramente emblemática figura opositora de Corina Machado?
La verdad que vale en esos escenarios muy poco.
La circunstancia no está como para que, en un remedo de novela plagada de “románticas convicciones revolucionarias”, algunos cercanos a Machado se rasguen las vestiduras por el hecho de que ya Trump designó a Marco Rubio, acompañado de otros dos importantes personajes, Hegseth y Stephen Miller, para que vigilen el proceso de transición venezolano.
Ese hecho ya nadie lo cambia.
López Obrador duró seis años fungiendo como “presidente legítimo de México” mientras que el mandatario reconocido internacionalmente era Felipe Calderón.
Para México lo más conveniente es que políticos experimentados como Rodríguez, presidiendo la primera magistratura interinamente (y en política la mayoría de las veces no existe nada más definitivo que lo provisional), sean los encargados de “normalizar la situación política en el convulsionado país”.
A México ya le han mandado, por muy diversos pero importantes conductos, unos mensajes de Donald Trump que debe tomar muy en serio.
1. Es mejor limpiar la casa con medios propios, antes de que alguien con gusto real o fingido por la pulcritud quiera hacerlo desde fuera.
2. El mundo ha cambiado. Muchas líneas rojas se han cruzado o ya no existen. No entenderlo pone en peligro la soberanía nacional.
3. La unidad nacional y el proyecto de país también se construyen, por incómodo que pueda parecer, sentando a la mesa a las oposiciones y, en general, a aquellos que piensan distinto.
4. Se requiere seguir manteniendo cabeza fría y no permitir que la estridencia de los extremistas impida que se escuche la voz de los moderados.
5. La política exterior debe corresponder al tamaño de nuestro país. Urge revisar nuestras alianzas. Parece que las actuales, lejos de ayudar, estorban. (Cuba, Colombia, Nicaragua)
Pero el proceso judicial es solo una parte de la historia. Detallamos la magnitud del despliegue militar y de inteligencia con el que EU ejecutó la captura de Maduro en Caracas.
También revisamos el trasfondo que sostiene la acusación: la ruta del narco Venezuela–México–Estados Unidos. Desde el decomiso de 5.5 toneladas de cocaína en Campeche en 2006, que conectó a Nicolás Maduro, Genaro García Luna y Joaquín El Chapo Guzmán, hasta la presunta operación sistemática del llamado Cártel de los Soles, señalado por Washington como una organización terrorista con protección estatal.
Finalmente, en México, el foco está puesto en el futuro electoral de los comicios intermedios del 2027.
Ese proceso será tan vigilado por el poderío norteamericano, como ahora ya vigila que México siga alejándose de la comprometedora sombra de Andrés Manuel López Obrador y su pandilla.
Ya dijeron claramente: “Se tiene que hacer algo importante para detener la narco política.
¡Ni para donde hacerse!

