José Luis Camacho Acevedo
De pronto aparecieron en México, e incluso en otros países,
una muy poblada pléyade de “menchólogos”.
Muchos de ellos sabían, como Loret de Mola, hasta el
rinconcito de amor que el Mencho tenía en algún lugar de las serranías
mexicanas, o el número exacto de los países en los que el dinero generado por
las actividades del considerado como el capo más poderoso del mundo, generó la
estructura de una multinacional que ya la quisiera Obama.
Después de la caída de Nicolás Maduro y de lamuerte del
Ayatola Jamenei, se habla de que en Cuba puede operar algo similar a lo
ocurrido en Venezuela, es decir la entrega pacífica del gobierno manteniendo a
los líderes actuales en sus cargos.
Para el caso de México lo importante es crear una estrategia
que otorgue seguimiento a una acción tan importante como fue el operativo en el
que fue abatido Nemesio Oseguera.
El CJNG es una pieza, sin duda, de mayor calado que las
organizaciones criminales del Golfo o lo que resta del imperio que logró crear
el Chapo Guzmán.
En el seguimiento referido va en juego gran parte de la
gobernabilidad mexicana.
Estando a meses de que se inicie el proceso de elecciones
intermedias, para el partido gobernante es obligado proponer opciones de
elección con personajes que poco o nada tengan que ver con el pasado inmediato.
No más Rocha Moya ni Ramírez Bedolla. para citar dos ejemplos
de lo que no debe ser.
Por ello las elecciones intermedias del 2027 son un elemento
de fortalecimiento en la conducción política nacional del gobierno de la
presidenta Claudia Sheinbaum.
Ese proceso no debe contaminarse con ideas, como lo definió
con gran precisión Joaquín López Dóriga, con afanes de numeralia electorera
como el incorporar el nombre de la presidenta en las boletas vía la revocación
de mandato.
El abatimiento de Nemesio Oseguera representa el inicio de
una etapa de fortalecimiento e independencia para el régimen que encabeza
Claudia Sheinbaum.
Y es un proceso mucho más político y de gobernabilidad, que
una acción de las entidades mexicanas de seguridad.
No esperemos que los Idus de Marzo vuelvan a tocar a las
puertas de nuestras instituciones.

