Sacerdote herido está al borde de la muerte

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Astrid RiveraCIUDAD DE MÉXICO, mayo 19 (SUN).- El sacerdote José Miguel Machorro Alcalá permanece en terapia intensiva luego de que sufriera un infarto al miocardio, por lo que los médicos advierten un “desenlace fatal” para el cura.

El último informe médico revela que el estado de salud del presbítero es “grave”, durante la tarde del jueves sufrió un infarto por lo que fue necesario intubarlo de nuevo, luego de que el miércoles se reportó que evolucionó favorablemente a la operación que se le realizó tras agresión.

“Lamentablemente la situación del padre José Machorro es grave. El padre ahora sufrió un infarto del miocardio, fue necesario volverlo a intubar y permanece en terapia intensiva, grave y en peligro de desenlace fatal”, indicó Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis de México.

Este jueves se dio a conocer que Machorro Alcalá había empeorado debido a que desarrolló una bradicardia, por lo que presenta un daño cerebral mayor. El cura de 55 años fue apuñalado el lunes pasado durante la misa de las 6 de la tarde en el Altar Mayor de la Catedral Metropolitana, fue herido en la yugular.

Machorro Alcalá se encuentra internado en el Hospital Ángeles Mocel, el miércoles pasado los informes médicos aseguraban que el jueves podría abandonar la unidad de terapia intensiva; sin embargo, el jueves por la mañana al recobrar el estado de conciencia los doctores detectaron una parálisis de todo el lado derecho del cuerpo.

La parálisis se presentó como consecuencia de un daño en el hemisferio cerebral izquierdo, debido a la falta de irrigación por la hemorragia severa que sufrió por la puñalada.

“También ha presentado como cuadro asociado un sangrado del tubo digestivo por una lesión que ya se identificó de origen congénito, que de seguir sangrando, sería necesaria una embolización de dicha lesión, un procedimiento que, según los doctores, no es complejo”, comentó la Arquidiócesis de México.

El sacerdote de la Catedral Metropolitana fue herido de por lo menos con tres puñaladas que le propinó un hombre de 35 años, que se acercó directamente y lo agredió. 

Según testimonios, después de la agresión el cura cayó herido y empezó a pedir auxilio, lo que provocó que feligreses se acercaran, unos a brindarle auxilio y otros a detener al agresor, quien en ese mismo momento fue entregado a elementos de la policía capitalina para ser trasladado ante la autoridad correspondiente.